martes, 13 de agosto de 2013

El afiche

Hasta el afiche de la lista tiene que ser hecho desde abajo. El contenido es casero -nadie nos dicta las consignas-, se diseñó con software libre, se imprime en una impresora económica, y se distribuye con mano propia. Cuando se puede, se usan medios mas avanzados para comunicar; si no se puede, se volverá al mimeógrafo con sus aromas anarquistas ;-)

lunes, 5 de agosto de 2013

Derechos Humanos

Este año, ADIUNSa fue aceptado como querellante en la Megacausa UNSa 2. Nuestro sindicato se destacó históricamente por la promoción de los Derechos Humanos y la recuperación de la memoria histórica.
El acto por los desaparecidos de la UNSa es una de las pocas expresiones que reúne a los diferentes organismos de Derechos Humanos, más allá de las diferencias de posicionamiento político entre ellos. Cada año se incorporan nuevos actores y crece la participación estudiantil.
Nuestra visión de los Derechos Humanos no se limita a los crímenes cometidos por la dictadura. En ese sentido, siempre hemos participado en manifestaciones por el trabajo, la salud, la educación, etc. El cuestionamiento a la megaminería contaminante se enmarca en esa visión.
Las problemáticas de género son otros de los aspectos que requieren intervención gremial para garantizar la igualdad de oportunidades. Es necesario modificar las reglamentaciones para asegurar la cobertura de las mujeres embarazadas; espacios y tiempos pensados para la corresponsabilidad en la crianza de los hijos; la violencia laboral; la discriminación; el ejercicio de los derechos reproductivos, entre otros.

Las reglamentaciones vigentes no prevén período de lactancia. No obstante, el capítulo acordado nacionalmente estipula una franquicia a tal fin, que aún no tiene efecto pero debería ser considerado a la brevedad por la universidad, ya que el texto fija derechos mínimos que deberán respetarse en todas las Universidades Nacionales.

miércoles, 31 de julio de 2013

Nómina de Candidatos

Elecciones de renovación de la Comisión Directiva de ADIUNSa, 21 y 22 de agosto de 2013


Secretario General: Jorge Ramirez
Secretaria Adjunta: Elizabeth Paz Burgos
Secretario Gremial: Pablo Kirschbaum
Secretario de Finanzas: Diego Maita López
1º Vocal Titular: Gladys García
2º Vocal Titular: Fedra Aimetta
3º Vocal Titular: Fernando Durgam
4º Vocal Titular: Silvia Barroso

1º Vocal Suplente: Cecilia Cabanillas
2º Vocal Suplente: Enrique Derlindatti
3º Vocal Suplente: Norma Naharro
4º Vocal Suplente: Paula Andrea Cruz

Comisión Revisora de Cuentas
Titulares:
1º: María Silvia Valdiviezo
2º: Carlos Damián Hoyos
3º: Víctor Hugo Apaza
Suplentes

1º: Rubén Cardozo
2º: María Laura Lamas

3º: Silvia Inés Gasparini

  

domingo, 21 de julio de 2013

La Inestabilidad Laboral

Uno de los problemas más acuciantes en la docencia universitaria es la inestabilidad laboral crónica. Mientras haya grupos de interinos, adscriptos, y docentes cuya continuidad en el trabajo pueda depender del arbitrio de las autoridades, habrá clientelismo político en el gobierno universitario y se debilitarán las luchas por las necesidades comunes del sector. La inestabilidad endémica permite la reproducción de los grupos dirigentes y la sumisión de la política universitaria a imposiciones externas. Los profesores bajo eterna amenaza de despido, difícilmente puedan resistir a los modelos mercantilistas que empezaron en los '90 y que no han sufrido cambios significativos hasta la fecha. Los gobiernos universitarios, cuya elección se basa preponderantemente en el voto de docentes ordinarios o regulares, disponen de herramientas para conformar una clientela política. Rectores, decanos, consejos, pueden favorecer la regularización de quienes les resulten afines políticamente, y disponen de un mecanismo periódico para intentar deshacerse de opositores, indóciles o simplemente molestos. De allí que los rectores -en conjunto- esgriman la Autonomía Universitaria para mantener las antojadizas relaciones laborales que conciernen a los docentes, pero no la recuerdan para defender los planes de estudio frente a las pautas de CONEAU.
Por esto, es fundamental la lucha por una carrera docente que asegure la estabilidad, que incluya evaluaciones razonables (no puede ser que un docente no sepa exactamente en qué va a ser evaluado, como ocurre con el régimen de permanencia vigente en la UNSa) y ofrezca perspectivas sensatas de ascenso.
 Las autoridades actuales han promovido excepciones a la reglamentación de incompatibilidad (permitiendo que un docente acumule hasta 70 horas en diferentes cargos y sedes), desconociendo al mismo tiempo derechos laborales (resolución 320, amenazas de no renovar cargos interinos). Por otra parte, en varias oportunidades se propuso desde el rectorado y algunos decanatos legislar impidiendo las modificaciones de dedicación, salvo que se realicen por concurso.
Esas iniciativas muestran el modelo de docente que promueven: muchos cargos, mucha carga docente, imposibilidad de acceso a dedicaciones exclusivas. De esa forma se consolidan clientes políticos y se conforma un “enseñadero” de profesores flexibilizados.
En el ámbito de los IEM se presenta un problema similar; el régimen de permanencia vigente necesita revisión, incluso en aspectos prácticos como la excesiva documentación que requiere.
En otras universidades se han conformado sistemas de titularización para este sector. Así, una tarea fundamental para el próximo período será el de conformar paritarias locales para definir derechos y obligaciones y adoptar los capítulos ya acordados a nivel nacional en el marco de la negociación por el Convenio Colectivo de Trabajo

Debates Políticos

Los debates actuales están atravesados por los diferentes posicionamientos respecto del gobierno nacional. A diferencia de otras etapas, hay muchos compañeros que apoyan o tienen expectativas en las políticas nacionales. Sin embargo, hay consensos más amplios a nivel de las demandas sectoriales, incluso en problemáticas que afectan a grupos más amplios de trabajadores, como el impuesto a las ganancias.
Existe una división que, a nuestro entender, lleva a un esquema de discusión erróneo sobre el quehacer sindical. Hay compañeros/as que interpretan toda expresión en términos de kirchnerismo o antikirchnerismo. Esta perspectiva asume -por ejemplo- que cuestionar el sistema tributario o los salarios insuficientes es una actitud propia del antikirchnerismo; y que rehusar actuar en común con gendarmes o agroexportadores obedece a posiciones kirchneristas.
En la Lista Verde pensamos que debe analizarse cada posición a la luz de distintos aspectos, y que es fundamental abrir el debate lo más amplio y respetuoso posible. Nos parece que es tan válido y tan consistente con los intereses de los trabajadores reclamar por mayores salarios, o contra el impuesto a las ganancias sobre nuestros haberes, como exigir el cumplimiento de la Ley de Medios (incluso en aquello en que el mismo gobierno incumple) o reclamar que la Justicia no se subordine a los intereses de las grandes corporaciones.
Consideramos justo unirnos a los reclamos contra el impuesto a las ganancias sobre los trabajadores (al menos, para la enorme mayoría de los laburantes), las luchas de los pueblos afectados por emprendimientos que ponen en riesgo el medio ambiente, o los pueblos originarios que no tienen sus tierras o que sufren el desplazamiento a manos de explotaciones de enorme rentabilidad; eso no significa adherir a propuestas regresivas (no es compatible reclamar que nos exceptúen del impuesto a las ganancias y avalar la eliminación de gravámenes contra sectores económicamente poderosos) o amparar a monopolios para que eludan a las leyes.

Somos cuidadosos también en diferenciar el rol político del gremio respecto de los partidos políticos. En la Lista Verde hay integrantes de diferentes fuerzas, junto a muchos que no militan en ningún espacio partidario, pero el sindicato no es una caja de resonancia de un sector, sino una herramienta de los trabajadores. Las instancias democráticas (asambleas, Comisión Directiva y Cuerpo de Delegados) constituirán ámbitos donde se confronten -respetuosamente- las distintas miradas, y donde se adopten las decisiones de manera colectiva.

Sindicato y Política

La actividad sindical se desarrolla en un contexto social, político y económico concreto. La función esencial del gremio es la defensa de los intereses de los trabajadores que representa. Esta responsabilidad requiere considerar no sólo los intereses particulares del sector, sino la del conjunto de las/los trabajadores y del pueblo en general.
Las acciones (o inacciones) gremiales tienen consecuencias políticas. Se puede decidir ignorarlas (lo que constituiría una perspectiva “sindicalista”) o analizarlas e integrar ese análisis a la actividad. Se puede elegir la deliberada ignorancia del contexto, o se puede contemplar la incidencia política-si la hubiera- de las decisiones gremiales.
Estas actitudes constituyen vertientes diferentes, que conciben de manera distinta el rol del sindicato, de la clase obrera y de la lucha de clases; más aún, la perspectiva sindicalista prescinde de la existencia de la clase, descarta intencionadamente las relaciones sociales y las relaciones de producción.

Partimos de la premisa de que los intereses propios y los de los compañeros y las compañeras se inscriben en la dinámica social, en modelos económicos en pugna, y en definitiva en la lucha política; y por lo tanto, aunque intentemos encerrarnos en las reivindicaciones sectoriales, estaremos (poco, mucho o poquísimo) poniendo cartas en el juego del poder.